Qué productos usamos para la depilación con cera
Una buena sesión no depende solo de retirar el vello. También importa cómo se prepara la piel, qué tipo de cera se usa en cada zona y cómo se acompaña la piel al terminar.
Antes de la cera
Trabajamos con gel pre-cera para preparar la piel, dejar la zona limpia y facilitar una mejor adherencia del producto que se usará en la sesión. Este paso es importante porque una piel bien preparada suele permitir una depilación con cera más ordenada desde el inicio.
Cera de baja fusión en zonas sensibles
En áreas como cejas, rostro, axilas o bikini solemos priorizar cera de baja fusión y textura flexible. Eso nos ayuda a trabajar zonas pequeñas y delicadas con más control y una sensación más amable.
En el kit que usamos, esta lógica está alineada con la cera de baja fusión tipo malva: su enfoque es trabajar a una temperatura más cómoda y con buena elasticidad para zonas donde el confort importa mucho.
Cera con bandas en zonas corporales amplias
En piernas o brazos, cuando la técnica lo requiere, podemos usar cera profesional con bandas para cubrir mejor zonas amplias y mantener un trabajo más parejo. Esto no reemplaza la lógica de la cera de baja fusión en zonas sensibles; simplemente responde mejor a superficies grandes y ritmos de trabajo diferentes.
Cuidado al final de la cita
Después de retirar el vello usamos productos post-cera para limpiar residuos y acompañar mejor la piel. Ese cierre también hace parte de una sesión bien hecha.
En este punto el aceite post-cera ayuda a retirar restos del producto, y la loción o cuidado calmante posterior puede aportar una sensación más cómoda al cierre. En otras palabras: el resultado no depende solo de la depilación, sino de cómo se abre y cómo se cierra la sesión.